O la historia de cómo llegué a odiar la Navidad.

Es broma, pero sí que tengo que decir que leer estos relatos de algunas de las autoras de romántica más famosas del momento me hizo plantearme qué momento estaba pasando actualmente la literatura romántica para que esto fuera «de lo mejor».

Cruel Winter With You, de Ali Hazelwood (★★★☆☆)

Este es el único relato que salvo de la colección y tampoco es que sea la mejor obra de Ali Hazelwood ni por asomo. Me ha gustado cómo construye la historia de los dos protagonistas y consigue darle un trasfondo más allá del «él está muy bueno, ella está muy buena» del que pecan los otros relatos. Son un poco genéricos ambos, eso sí; la sensación que transmite la construcción de personajes es un poco como la de las fotos de stock: correcta, aceptable, pero podría servir para mil proyectos distintos. Aun así, ya digo, el relato me ha gustado, es tierno y romántico y está bien hecho, hay un mínimo de trama.
– Te lo recomiendo: si tienes una hora libre y el día tonto y romanticón.
– No te lo recomiendo: si buscas un spicy extremadamente explícito y extenso.

Only Santas in the Building, de Alexis Daria (★★☆☆☆)

Una historia corta navideña con una premisa curiosa que podría haber sido bastante divertida y sin embargo se queda a medio gas. La protagonista me ha parecido genérica, una hoja en blanco y un cúmulo de clichés del «i’m just a girl» más básico de TikTok. El protagonista tampoco tiene personalidad ninguna y su única función es estar coladísimo por ella. Lo único que puedo decir a favor del relato es que sabe transmitir ternura en ciertos momentos.
– Te lo recomiendo: si tienes una hora libre, suscripción a Kindle Unlimited y quieres apagar el cerebro un rato.
– No te lo recomiendo: si buscas personajes bien perfilados o una trama con cierta profundidad (sí, es algo posible en relatos cortos, lo prometo).

Merry Ever After, de Tessa Bailey (★★☆☆☆)

Este relato ha sido el que más me ha cabreado de los cinco. Empieza genial, un small town romance en el que ella es una madre soltera muy decidida y él un armario empotrado con energía de golden retriever. Sus interacciones son muy tiernas y estaba totalmente dentro de la historia hasta que llegaron las escenas +18 y la personalidad de ambos dio un giro absoluto para encajar en un guion que no sé muy bien qué pretendía transmitir, porque erotismo ya os digo yo que no (de mi reseña en Goodreads: Tendría fácilmente 4 estrellas si las escenas de sexo no parecieran guionizadas por el putísimo Torbe. Qué manera de borrar la personalidad de los personajes solo por querer que quede todo más guarro). Da una vergüenza ajena increíble y es el antimorbo absoluto. A eso hay que sumarle que es propaganda trad wife de lo más burda.
– Te lo recomiendo: si tienes la capacidad de abstraerte cuando algo da mucha grima y quedarte con lo bueno de la historia.
– No te lo recomiendo: si lo pasas mal con la vergüenza ajena, si buscas que los personajes mantengan su personalidad durante todo el libro.

All by my Elf, de Olivia Dade (★★☆☆☆)

Este relato «navideño» podría haber transcurrido perfectamente en primavera o en mitad de agosto y no habría cambiado absolutamente nada más allá de que los personajes se hubieran tenido que disfrazar de otra cosa en los primeros párrafos y el destino del viaje por carretera habría sido distinto. No hay ambiente festivo ninguno y aunque la historia no está mal del todo, se queda en algo superficial, una mera excusa para llegar al sexo (que tampoco es bueno en absoluto). A veces pienso que es cosa mía, que no conecto con el formato corto, pero la verdad es que he leído bastantes relatos bien planteados, con personajes bien construidos y una trama compleja dentro de lo que cabe, así que no es problema del formato; es que esta colección es superficial e insulsa.
– Te lo recomiendo: si te apetece un «dos personas que se gustan mutuamente se declaran después de meses».
– No te lo recomiendo: si buscas profundidad o protagonistas con personalidad.

Merriment and Mayhem, de Alexandria Bellefleur (★☆☆☆)

Un relato sin ninguna sustancia en el que él es insoportablemente insistente y ella un desastre con patas. Pretende ser divertido, gracioso, pero es simplemente exasperante, y al final te meten la escena spicy con la excusa más absurda del mundo. Nada en el relato tiene sentido ninguno.
– Te lo recomiendo: si te va el fetiche del bombero (la construcción de personaje de él se basa en «es bombero». La de ella, en «es torpe»).
– No te lo recomiendo: si buscas personajes con un mínimo de personalidad.

¿Y qué hemos aprendido de esta experiencia? Que el relato es un formato muy difícil, que no todo el mundo sirve para ello y que las modas y los fenómenos de TikTok, al menos en cuestión de romántica/erótica, no son para mí.

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