Verenize · de Veda no quiere morir.
Ha sacrificado demasiado de sí mismo en construirle un imperio a su difunta hermana, para cuando por fin se reencarne, y no está dispuesto a rendirse tan pronto. Doscientos años de soledad no son nada; podría aguantar otros doscientos, cuatrocientos, seiscientos, podría soportar toda una eternidad esperándola, siempre mientras supiera que, algún día, ella volvería.
Pero el fantasma de Sera le dijo que pronto sería libre, y acto seguido condujo al Séquito hasta el arma profetizada para matarlo.
Nize no puede dejar de pensar en eso. De preguntarse si será su propia hermana otra traidora más, otro recuerdo amargo queriendo apuñalarlo por la espalda, como todos y cada uno de los miembros del Séquito, esos que ahora lideran las huestes rebeldes. Debería haberlos matado cuando aún era el lobo entre ovejas, cuando aún dormía entre ellos al raso; cálido, seguro y feliz por primera vez en siglos. Ah, los echa tanto, tantísimo de menos.
No, Verenize · de Veda no quiere morir, pero ¿acaso al destino le han importado alguna vez sus deseos?

¡Otra reseña de la última parte de una trilogía! Si algo define a este blog es, definitivamente, el caos. ¿Reseñar en orden? Nah.

Anyway.

La trilogía de Larga vida al rey es, en mi opinión, de lo mejor que se ha publicado de autoras españolas en estos últimos años, si no lo mejor (creo que tendría que hacer una tier list a ver qué libros se disputan el primer puesto, pero estos os aseguro que estarían muy arriba). Y me da rabia que sea relativamente desconocido (en comparación con otros) o que sea incluso difícil encontrarlo en librerías, porque si fuera una traducción de una autora anglo lo tendríamos en la mesa de novedades en primer plano y con ediciones especiales con cantos pintados e ilustraciones en las guardas.

Industria editorial aparte, Larga vida al rey tiene todos los ingredientes que hacen que me obsesione con una historia: el mundo es rico, vivo y realista; hay magia, demonios y profecías; los personajes son un cuadro (en el buen sentido) y se quedan contigo para siempre; la historia te hace reír y llorar y te rompe el corazón y te lo cura y te lo vuelve a romper. Tiene intriga, tiene sorpresas, tiene batallas y tiene relaciones increíblemente bien construidas.

Mención especial merece también la forma de narrar de la autora, un estilo que sin resultar recargado ni ostentoso, tiene un algo; hay fórmulas, construcciones y comparaciones brillantes, todo guarda una cierta simetría, y hay frases y párrafos en los que sencillamente tienes que pararte a analizarlos porque escribe muy bonito.

Si tuviera que destacar algo negativo, por mi parte sería que he sentido algunas situaciones un poco apresuradas y que para mi gusto le faltan como cincuenta páginas repartidas a lo largo de todo este último libro (en los dos anteriores no he tenido esta sensación). Por otro lado, el final, aunque me ha gustado (solo podía pensar todo el rato «menos mal») y me ha hecho soltar alguna lagrimita, lo he sentido algo desconectado del resto de la historia.

Te lo recomiendo: si te gustan la fantasía, las historias de reyes y caballeros y las profecías que salen regular, si eres fan del angst.
No te lo recomiendo: si eres muy intransigente con que los personajes lleven a cabo actos moralmente cuestionables.

Nize podría haberlo tenido todo. Podría haber sanado a su lado, reinado a su lado, envejecido a su lado. Podría haber sido un buen rey, pero en cambio decidió ser un gran rey.
Y, como todos los grandes, lo arruinó.

Título: Frutos (Larga vida al rey, 3).
Escrito por:
Irene Morales.
Editorial: Umbriel (Grupo Urano).
Año:
2025.

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