
Todo vale en el amor y en el rol. ¡Y en el escenario!
Riley sueña con convertirse en directora de Broadway, y el primer paso para lograrlo es salvar el musical de su instituto. Pero no será fácil: como «cogió prestado» el coche familiar, ahora está castigada a trabajar en la tienda de juegos de mesa de su padre. No puede permitirse perder el tiempo en ese antro, así que hace un trato con Nathan, el otro dependiente, que es huraño, un pedazo de friki… y tiene un punto débil: Sophia, una de sus compañeras de la partida de rol a la que siempre están jugando.
A cambio de que Nathan le eche una mano con el engreído Paul, su ex, Riley fingirá ligar con él delante de Sophia para ponerla celosa. Aunque tendrá que recurrir a todo su talento interpretativo para conseguir que Nathan parezca mínimamente deseable. Desde luego, a Riley no puede gustarle menos…
Qué ganas tenía de leer una novela romántica juvenil que fuera juvenil de verdad. Últimamente, siento que lo que se califica como «juvenil» no lo es en absoluto y que realmente tiene como público objetivo no a los adolescentes sino a quienes fuimos adolescentes en la época de los blogs literarios, Tumblr y Booktube y un poco antes (y que ahora rondamos la treintena); suelen ser libros que tratan temas y problemáticas que, por lo general, no podrían importarle menos a los jóvenes. En fin, que me desvío del tema. Que me ha gustado mucho reconectar con esta demografía.
La mejor forma de describir Dramones y mazmorras es como un libro «ingenuo». Y no con el matiz despectivo con el que se suele usar esta palabra. Es inocente, cálido y sencillo, en él los adolescentes se comportan como adolescentes (de verdad) y, aunque se tratan multitud de problemáticas (las relaciones con los padres tras un divorcio, la enfermedad dentro de la familia, el equilibrio entre las responsabilidades y las aficiones, la adolescencia en todo su esplendor, abandonar el egoísmo infantil por una responsabilidad más madura…), se hace todo desde un foco superficial y que no pretende ser aleccionador.
El punto fuerte de este libro, sin duda, son tanto la ambientación como los personajes. Cualquiera que se mueva un mínimo por el mundillo del rol, los juegos de mesas o los musicales encontrará multitud de referencias y querrá hacer una visita a la tienda que es el escenario de la mayoría de las escenas; por otro lado, los personajes están tan bien caracterizados que son inconfundibles, y a veces querrás darles de tortas para que espabilen (adolescencia en estado puro, para bien y para mal). Por supuesto, a mí me ha robado el corazón algún que otro secundario, porque siempre suelen interesarme más que los protagonistas.
Si tengo que destacar algo negativo, sería precisamente que se pasa muy por encima en algunos temas que a mí me resultaban esenciales, como lo problemático de la relación de Riley con su madre (aunque entiendo la decisión de hacerlo así, no la comparto). Y, como me suele pasar, siento que hay demasiado desarrollo al principio del libro para el tiempo que se dedica al final a la resolución de las tramas y los conflictos, que me parece apresurada y anticlimática. También tira de algún que otro cliché en la construcción de personajes que, bueno, puede ser cuestionable (y hemos tenido debate al respecto en el club de lectura), pero tampoco me parecen del todo mal.
En cuanto al romance: es bonito, es cuqui, tiene toda la inocencia del primer amor. No va a quedarse conmigo más allá de este libro ni me llevará a buscar fanarts o fanfics, no va a obsesionarme, pero me encanta que la chavalería tenga historias así a las que acercarse y en las que verse reflejados. Ojalá este tipo de romances en los libros fueran la norma.
Una última advertencia: resulta un tremendo choque cultural a veces, por ejemplo por ver a chavales tan jóvenes conduciendo (recordemos que en Estados Unidos conducen desde los 16).
⭐ Te lo recomiendo: si buscas una lectura ligera y tierna, entrañable y cargada de referencias.
⭐ No te lo recomiendo: si buscas una trama enrevesada o grandes dramas.
⭐ Sobre la edición: no sé si me convencen del todo algunas decisiones de la traducción y he encontrado varias erratas que se habrían solucionado con una última lectura, pero en general es bastante aceptable.
I want him to choose me over everyone and everything else because there’s nowhere else he’d rather be.
Título: Dramones y mazmorras (Dungeons and Drama).
Escrito por: Kristy Boyce.
Traducción de: Sara Bueno Carrero.
Editorial: Fandom Books (Grupo Anaya).
Año: 2024.