
Cuando te roban todo lo que amas, ¿queda algo por lo que luchar?
Amanece el día de los Quincuagésimos Juegos del Hambre y el miedo atenaza a los distritos de Panem. Este año, en honor al Vasallaje de los Veinticinco, se llevarán de sus hogares al doble de tributos.
En el Distrito 12, Haymitch Abernathy intenta no pensar demasiado en sus probabilidades. Lo único que le importa es que se acabe el día para poder estar con su chica.
Cuando anuncian el nombre de Haymitch, todos sus sueños se rompen en pedazos. Lo separan de su familia y de su amada, y lo envían al Capitolio con los otros tres tributos del Distrito 12: una amiga que es casi como una hermana pequeña para él, un chico obsesionado con analizar apuestas y la chica más estirada de la ciudad. Cuando empiezan los Juegos, Haymitch comprende que en el Capitolio quieren que fracase. Sin embargo, algo dentro de él desea luchar… y que el eco de esa lucha llegue mucho más allá de la mortífera arena.
Cuando comencé a escribir reseñas cortitas y a enseñar lo que leía brevemente en Instagram, lo hice con la intención de dar a conocer libros que a mí me gustaban mucho y que creía que merecían algo más de atención en la maquinaria de promoción y de «crear necesidades» que son las redes sociales, en un intento de hacerles justicia y salirme un poco de lo que dictaba el mercado que debíamos leer en cada momento. Me agobia muchísimo el ritmo de publicación actual y me siento saturadísima por todas las novedades que se publicitan a diario. Sin embargo, aquí me tenéis, reseñando un libro que lleva apenas algo más de un mes en el mercado.
La verdad es que con este libro me ha podido el ansia, lo reconozco. Y, como la mayoría de las veces que espero un libro con tantas ganas, al final me adentro en la lectura tan entusiasmada que siento que no la disfruto «a fondo», que me dejo llevar por las ganas de leer y saber qué pasa y no la saboreo. Tal vez, si hubiera ido poco a poco, me habría implicado más.
Haymitch, como personaje de la trilogía original, ya me gustaba muchísimo; cuando llegaron las películas, la actuación de Woody Harrelson hizo que se convirtiera en uno de mis personajes favoritos. Sabíamos de sus juegos lo que Peeta y Katniss pudieron ver en En llamas, únicamente a través de sus ojos, un resumen de un Capitolio obsesionado con la propaganda. Creíamos que sabíamos lo que encontraríamos en este libro, pero no. No lo sabíamos en absoluto.
Amanecer en la cosecha es, sin lugar a dudas, el libro más duro de la saga (hasta el momento, al menos, porque estoy segura de que si Suzanne Collins se anima a sacar alguno más va a ser peor aún). En Los juegos del hambre vemos cómo el sistema empieza a tambalearse, moribundo, y en Balada de pájaros cantores y serpientes vemos cómo se va estableciendo y da sus primeros pasos; aquí, el Capitolio y Coriolanus Snow se encuentran en su mejor momento, fuertes e inquebrantables, lo que hace inevitable la indefensión e impotencia de los personajes. Cualquier chispa de esperanza es extinguida con una facilidad y una rapidez que hace que el libro sea, simplemente, una serie de golpes uno detrás de otro.
Me gusta especialmente cómo la autora consigue, primero, que todo encaje con el resto de libros sin contradecirse; cómo algunas cosas que ya «sabíamos» resultan no ser ciertas y, sin embargo, tienen más sentido así. Cómo le da un trasfondo más profundo a ciertas tramas que ya tenemos muy interiorizadas de la trilogía original.
Entonces, ¿por qué «solo» tres estrellas (tres y media, en realidad)? Primero, porque no me ha gustado del todo el ritmo. Si tuviera que simplificarlo, diría que me parece que está escrito de forma más «perezosa» que el resto; lo cual no es negativo en sí, porque le va bastante bien al narrador, simplemente es que yo no he conectado del todo.También creo que me han fallado las expectativas (como siempre); venía de ver mucho comentario en redes sobre cómo este libro «te destroza» y sobre que había una crítica muy fuerte a la propaganda, y lo que me he encontrado en este sentido me ha dejado tremendamente fría. En ese sentido, me ha faltado complejidad; aunque soy consciente de lo horrible del mundo que nos presenta la historia, muchas de las cosas terribles que pasan en la novela me parecía que, más que bien construidas o justificadas, estaban ahí por el shock value. Que sí, que el fascismo no necesita justificación para cometer atrocidades, pero a veces siento que me ha fallado la suspensión de la incredulidad; en Los juegos del hambre me lo creía todo por exagerado o burdo que me pareciera, aquí ha habido cosas que no. Y, volviendo a la complejidad… ¿La propaganda? Después de tantos comentarios al respecto, me esperaba algo más elaborado que (spoiler) cuatro carteles, tres vídeos editados y el encubrimiento de algunos asesinatos. Por último, también ha hecho que me guste un poco menos la cantidad de cameos y presencia de personajes que ya conocíamos de antes. De nuevo, entiendo por qué están ahí, tiene sentido dentro de la historia y sirve para perfilar cosas de los demás libros…, pero a mí los últimos dos o tres me hicieron poner los ojos en blanco con un «por supuesto». Que lo entienda y tenga sentido no significa que me tenga que gustar, supongo.
Resumiendo, lo considero muy buen libro y objetivamente reconozco lo brillante que resulta y lo bien integrado que está con el resto; por mi parte, me ha hecho querer más a Haymitch y me ha encantado saber más de todo lo que rodea a Panem en su momento álgido, conocer otra estapa de su historia. No he terminado de conectar del todo, eso sí, con algunos aspectos, pero igualmente es lectura imprescindible para cualquier fan de Los juegos del hambre. Huid de las expectativas, eso sí.
⭐ Te lo recomiendo: si, como en mi caso, Haymitch es uno de tus personajes favoritos de la trilogía original.
⭐ No te lo recomiendo: si te encuentras en un mal momento anímico.
⭐ Sobre la edición: la traducción es una absoluta maravilla, como en los demás de la saga. Hay alguna errata suelta que no entorpece la lectura para nada.
–La cosecha va a pasar crea yo lo que crea. Tan seguro como que el sol saldrá mañana.
–Bueno, no hay ninguna prueba de que eso vaya a pasar. No puedes contar con que algo pase mañana solo porque haya pasado antes. Es una lógica errónea.
–¿Sí? Porque más o menos así es como la gente planifica su vida.
–Y eso forma parte del problema. Pensar que las cosas son inevitables. Creer que los cambios no son posibles.
–Supongo, pero de verdad que no me imagino que mañana no amanezca.
Título: Amanecer en la cosecha (Sunrise on the Reaping) (Los juegos del hambre, 5).
Escrito por: Suzanne Collins.
Traducción de: Pilar Ramírez Tello.
Editorial: Molino (Penguin Random House).
Año: 2025.