
Una aventura secreta y prohibida demuestra que en el amor y en la ciencia todo vale.
Puede que Rue Siebert no lo tenga todo, pero no le falta de nada: tiene unos pocos amigos con los que siempre puede contar, la estabilidad económica que anhelaba de pequeña y una exitosa carrera como ingeniera biotecnológica en Kline, una de las empresas emergentes más prometedoras en el campo de la ciencia de los alimentos. Ha trabajado duro y ha conseguido que su mundo sea estable y agradable. Hasta que una hostil adquisición por parte de otra empresa y su ofensivamente atractivo representante amenazan con destruirlo todo.
Eli Killgore y sus socios quieren hacerse con Kline de todas todas. Eli tiene sus motivos para llevar a cabo este trato, y es un hombre que siempre consigue lo que quiere. Con una excepción: Rue. La mujer en la que no puede dejar de pensar. La mujer con la que tiene prohibido estar.
Divididos entre la lealtad y una innegable atracción, Rue y Eli tiran la cautela por las ventanas del laboratorio y de la sala de juntas. Su romance es secreto, sin ataduras y tiene una fecha límite: el día en que una de sus empresas venza. Pero el corazón es un negocio arriesgado; uno en el que se juega a todo o nada.
Este libro estuvo a punto de convertirse en mi primer libro abandonado de 2025, y es que el principio es insufrible. La protagonista resulta cargante y sus acciones muy poco coherentes; la autora la hace tan patosa y despistada que resulta poco creíble que sea una eminencia en su campo.
Cuando avanzas en la lectura, mejora un poco la cosa. Ya empieza a haber un indicio de trama que te incita a seguir, más allá de saber si Rue y Eli consiguen acostarse y acabar con esa tensión sexual; y es que la trama empresarial de fondo resulta mucho más interesante que la de ellos dos, que ya sabemos desde el minuto cero por dónde va a ir, hasta el punto de que su tira y afloja resulte repetitivo. No soy lectora de erótica, así que para mí las escenas de sexo no han resultado un aliciente sino algo que interrumpía lo que de verdad me importaba. Eso y que, como ya es habitual en esta autora, resultan un poco inverosímiles y un poco ridículas, rozando la vergüenza ajena (minipunto, eso sí, a cómo se tratan el consentimiento y el respeto a los límites y las preferencias de cada uno).
Por otro lado, me ha gustado mucho cómo se trata el tema de la relación de Rue con la comida; siento que en la ficción se habla poco de los trastornos alimentarios más allá de la anorexia y la bulimia, y aunque aquí no se profundiza demasiado, creo que sí se hace una buena función de visibilización de otras conductas problemáticas sin parecer un manual de diagnóstico. Agradezco, también, que ese «problema» no se haya solucionado mágicamente al encontrar a esa Persona Especial.
Creo que Ali Hazelwood tiene mucho mérito a la hora de crear protagonistas femeninas imperfectas y con muchos defectos, algo diferentes y que no encajan del todo en su entorno; aunque al final tengan su felices para siempre y sigan los tópicos de todas las novelas románticas, siempre tienen algo que las hace «difíciles de querer» a ojos de los demás y con lo que las lectoras pueden identificarse y sentir que, tal vez, no son tan raras, no hay nada malo en ellas, no están tan rotas. Eso, en el panorama de novelas románticas que tenemos actualmente, es bastante de agradecer.
⭐ Te lo recomiendo: si te gustan la erótica y el tira y afloja de las relaciones basadas en el sexo.
⭐ No te lo recomiendo: si buscas romanticismo clásico.
⭐ Sobre la edición: lo he leído en digital, así que tengo poco que decir de la maquetación; la traducción y corrección son bastante decentes, aunque con alguna errata.
Si fuera capaz de amar a alguien, te elegiría a ti. En esa línea temporal, querría que fueras tú.
Título: No es amor (Not in love).
Escrito por: Ali Hazelwood.
Traducción de: Nerea Gilabert Giménez.
Editorial: Contraluz.
Año: 2024.