Mayo ha sido uno de esos meses en los que la vida te atropella y no te queda tiempo ni para tus aficiones. Soy una persona que suele leer por las noches, pero este mes he estado llegando tan agotada a la cama que apagaba la luz y me iba a dormir directamente; ni siquiera miraba el móvil, lo que ya es decir. Incluso he tenido que devolver un préstamo de la biblioteca a medias y poner el libro en pausa hasta que vuelva a estar disponible.
- Libros terminados:
- Jaque mate al amor, de Ali Hazelwood. (★★★★☆; 7 h 1 min).
En lectura conjunta. Lo disfruté mucho y se ha convertido en mi libro favorito de Ali Hazelwood; ojalá escribiera más juvenil. - Don’t let the forest in, de C G Drews. (★★★★☆; 8 h 3 min).
Fue la lectura de abril-mayo del club de lectura de Fable. Si todavía no he escrito la reseña es porque sigo procesándolo.
- Jaque mate al amor, de Ali Hazelwood. (★★★★☆; 7 h 1 min).
- Libros empezados:
- No es amor, de Ali Hazelwood.
Lo pedí prestado a la biblioteca y tuve que devolverlo porque se me acabó el plazo. ¿Sinceramente? Lo estaba odiando un poquito. A ver qué tal cuando pueda volver a sacarlo.
- No es amor, de Ali Hazelwood.
- Sigo leyendo:
- La profecía del cuervo, de Maggie Stiefvater.
Me está gustando bastante y sé que lo habría devorado si me hubiera pillado en un mejor momento lector. Ir despacito tampoco está mal, supongo.
- La profecía del cuervo, de Maggie Stiefvater.
¿Y junio? Por ahora empieza algo mejor; vuelvo a tener ganas de leer y estoy inmersa en la nueva lectura del club (El lamento de la sirena, de Libertad Delgado) y en mi primer acercamiento al dark romance (Lights Out, de Navessa Allen). Intento sustituir los momentos de scroll inconsciente por un poco de lectura y reconectar con esta afición que tan feliz me hace.