Me complace anunciar que estoy retomando un poco las riendas de mi vida y eso significa que me estoy yendo a la cama a una hora decente que me deja tiempo para leer un ratito y desconectar antes de dormir, lo que se ha notado en mis lecturas del mes.
- Libros terminados:
- El desorden del universo, de María Moreno (★★★★☆, 6 h 7 min).
Una gran lectura, tierna, algo dramática y muy muy adolescente. Además, la dinámica del libro viajero la ha hecho aún más especial. Está escrito de una forma preciosa y los personajes son muy realistas. - Wolfsong, de TJ Klune (★★★☆☆, 15 h 18 min).
Vuelta a un lugar seguro para empezar el año. Aunque es algo lento, para mí es la historia cozy por excelencia (aunque también tiene pasajes que duelen muchísimo). - Carl, el mazmorrero, de Matt Dinniman (★★★☆☆, 9 h 11 min).
Tengo sentimientos encontrados porque, aunque me ha resultado divertido y me apetece seguir con los siguientes, la edición en español ha jugado en su contra (está plagada de erratas). Ha hecho que recuerde lo mucho que me gusta leer libros de aventuras y la rabia que me da no conocer más.
- El desorden del universo, de María Moreno (★★★★☆, 6 h 7 min).
- Leyendo:
- Doppelbänger, de W.H. Lockwood.
Este libro me salió por Instagram mientras cotilleaba perfiles de autoras autopublicadas para intentar aprender algo y es uno de esos casos en que me he decidido a leer un libro únicamente por la cubierta. La premisa es algo rara: ¿te enamorarías de tu versión de otro universo? Y, bueno, a veces cuando leo cosas raras encuentro auténticas joyas, así que vamos a darle una oportunidad. Ya os contaré. - Beteo para V.
Sigo aquí porque betear es algo más demandante que simplemente leer y últimamente no me ha dado la vida ni la energía para poder dedicarle a esta historia todo el tiempo que merece.
- Doppelbänger, de W.H. Lockwood.



