
Nothing interferes with pro hockey star Shane Hollander’s game.
Now that he’s captain of the Montreal Voyageurs, he won’t let anything jeopardize that―definitely not the sexy rival he loves to hate.
Boston Bears captain Ilya Rozanov is everything Shane’s not. The self-proclaimed king of the ice, he’s as cocky as he is talented. No one can beat him―except Shane. Publicly, they’re enemies. Privately, they can’t stop touching each other.
The smart thing to do? Walk away, once a few secret hookups turn into a struggle to keep their relationship out of the press. The truth could ruin them both. But for Shane and Ilya, secrecy is soon no longer an option…
Lo de este libro ha sido curioso, porque he ido leyéndolo a la vez que veía la serie y se iban spoileando ambos mutuamente, lo que me obsesionaba hasta un punto inimaginable y me forzaba a seguir.
Como me pasó con el primer libro de la saga, tengo que decir que me gusta muchísimo más la creación y el perfilado de los personajes que lo que es la trama en sí, que al final es un poco algo que ya hemos visto y leído mil veces. Sin embargo, que todas hayamos perdido la cabeza con la serie y los libros y la historia de Ilya y Shane es prueba suficiente de que, cuando algo está bien hecho, da igual que no sea lo más original del mundo.
El libro está estructurado en capítulos que muestran, cada uno, diferentes momentos a lo largo de los años. Empezamos en lo que sería temporalmente un momento simultáneo a la historia de Scott y Kip (más o menos) y luego saltamos al pasado y se nos va mostrando como evoluciona la relación de lo protagonistas a lo largo de los años hasta volver a alcanzar ese momento. Como soy vaga y no me apetecía ni hacer cuentas ni volver al principio de los capítulos para ver cuánto tiempo había pasado entre uno y otro a veces era un poco confuso, pero reconozco que eso es total y absolutamente problema mío (con la serie me pasaba igual porque la retentiva no me da para quedarme con el año que ponían en grande en la pantalla en cada cambio temporal 😂).
Y, de nuevo como me pasó con Game Changer, para mí el punto flojo son las escenas de sexo. No es que sean especialmente malas ni estén mal escritas, y entiendo por qué están ahí (más allá de porque Rachel Reid quiere, que también me parece una razón muy válida), pero es que no son lo mío. Y seguiré leyendo libros de esta saga, a sabiendas de que la mitad del libro lo leeré en diagonal.
No se me ocurre mejor cierre para la reseña que el comentario que me hizo una amiga por Instagram al terminar la serie (que se aplicable 100 % al libro): estoy devastada, nadie va a quererme así nunca. ¿Qué otra sensación podemos pedirle que provoque a una historia de romance?
⭐ Te lo recomiendo: si te ha gustado la serie, si te apetece leer puro smut con una historia bonita de fondo.
⭐ No te lo recomiendo: si el smut te aburre.
Ilya couldn’t resist a bad idea. And Shane Hollander was a bad fucking idea. The worst idea.
Título: Heated Rivalry (Game Changers, 2).
Escrito por: Rachel Reid.
Editorial: Carina Press (Harlequin).
Año: 2019.